jueves, 25 de septiembre de 2008

Comunicado de América Del Valle

Comunicado de América Del Valle, al acto del 198 aniversario de la Independencia de México, en Sal Salvador Atenco

Transcripción del video presentado:

Un abrazo intenso a todo mi pueblo, a todos mis viejitos y mis viejitas, a los hombres y mujeres, a mis niños y jóvenes, forjadores de la historia y el futuro.


Otra vez, ésta plaza que tanto ha visto y en la que seguimos escribiendo la historia, nos convoca para dos momentos importantes: uno, el grito de los de abajo para exigir justicia y libertad plena, el grito de la memoria histórica que sabe que la guerra de independencia que empezó hace 198 años, no ha terminado, e incluso a dos siglos, los de arriba agudizan su bestialidad contra la soberanía de México, ahora para entregarla al imperio yanqui y otro tanto a los gachupines.


La otra razón tan importante que nos reúne, es para darle el mejor de los recibimientos a nuestro querido compañero Jorge Flores, que como todos los que conocemos la trinchera del exilio forzoso, también tuvo la entereza y convicción para resistir de pie desde la distancia y la ausencia, que todos los días combatimos recordando a nuestros seres queridos, al pueblo, a la tierra y con ella, a la lucha que tanto amamos.

BIENVENIDO QUERIDO JORGE FLORES, BIENVENIDO a tu pueblo que ansiaba abrazar a uno de sus hijos más valientes y cabales. A un hermano, a un padre, a un amigo y compañero tan leal como el fusil de un revolucionario y tan firme como la dignidad y libertad que nada ni nadie es capaz de aprisionar.


Tu retorno indudablemente es una victoria del pueblo, pésele a quién le pese; como lo ha sido el retorno de otros hermanos exiliados, como lo ha sido la libertad de varios compañeros y compañeras, y particularmente el caso de la compañera florista Patricia Romero, su hijo y padre, a quiénes por supuesto también abrazamos y les damos la bienvenida.


Para los enemigos, éste logro les puede parecer poco, comparado con las sentencias infames que ellos escupen y con las que quisieran darnos un tiro de gracia para que abandonemos la batalla. Pero para el pueblo que ha velado sin descanso, que todos los días hace de sus oraciones un verbo, que nunca ha renunciado a ninguno de sus hijos, que es capaz de resistir y llevar a cabo las batallas necesarias; por supuesto que vencer el exilio y hacer posible el retorno de Jorge Flores, es una victoria de los de abajo y todas las manos solidarias, empezando por los abogados y las organizaciones hermanas.


Éste hecho, es para celebrar, es nuestro y no podemos permitir que las tinieblas del enemigo lo resten y ensucien. Evidentemente, falta mucho por hacer y muchos por arrancar. Nos falta Adán, nos falta Bernardino y otros más; nos faltan Román, Alejandro, Edgar, Inés, Jorge Alberto, Juan Carlos, Julio, Narciso, Óscar, Pedro, Héctor, Felipe e Ignacio.


Y aquí, insisto en dirigirme especialmente a las familias incompletas, más nunca derrotadas, tanto de los presos políticos como de los perseguidos:


Estoy tan convencida de que vamos a ganar y de mi firmeza, que cuando me enteré que a mi padre le aumentaban 45 años más, a los 67 años y medio de presidio, hice la suma que da un total de 112 años, más de un siglo, y pensé: -mi padre, necesita tener otra vida para que se pueda cumplir la aberrante sentencia. Lo cual, prácticamente no es posible y yo, y mis hermanos y mi madre y su familia y su pueblo, no estamos dispuestos a soportar que el resto de su vida se la dejemos a los buitres que tanto miedo le tienen por ser lo que es: un gran ser humano, incapaz de ser indiferente a cualquier injusticia, incapaz de abrigarse y llenarse la boca mientras el pueblo pasa hambre, frío, dolor.


No compañeros, jamás me voy a resignar a no tener a mi padre cuando estoy conciente que es un preso político de la venganza, del odio, del miedo que tanto le tienen los de arriba a los de abajo. Y así como estoy dispuesta a luchar hasta las últimas consecuencias por su libertad plena y absoluta, lo estoy para arrancar de las mazmorras del Molino de Flores y El Altiplano, a cada uno de mis hermanos. Pongo mi firmeza, mi esperanza, mi coraje; pongo toda mi lucha y resistencia hasta que en nuestras casas no falte ni uno sólo de los que hoy están presos y perseguidos.


Las sentencias de la ignominia, no se cumplirán y no podemos permitir que nos amedrenten y quieran decretar la derrota que en realidad son sus patadas de ahogado, especialmente de Enrique Peña Nieto que ya no ve la hora de llegar a la silla presidencial y en un acto desesperado, quiere eliminar a sus enemigos y a todo aquello que le manche su carrera política, que de por sí, es un cochinero. La sangre del pueblo ni se borra ni se limpia con nada; el 3 y 4 de mayo, le seguirá costando a ese mafioso del Grupo Atlacomulco; como le costará el encubrimiento descarado a su tío Arturo Montiel, quien le heredo no sólo la gobernatura, sino la cola larga, para robar el dinero del pueblo e invertirlo en su imagen y en los sobornos para quedarse con la maquinaria electoral del 2009. Así, que si de ratas se trata, el asesino, violador y carcelero, de Enrique Peña Nieto, tiene mucha que le pisen.


Tenemos enfrente una batalla que no será de corto plazo, pero tampoco va a durar el siglo o los 32 años que decretaron contra nuestros hermanos. Es una lucha larga que implicara no bajar la guardia por ningún motivo; una lucha que necesitará consolidar y reforzar aún más la solidaridad con el pueblo mexicano e internacional, con las organizaciones, los defensores de los derechos humanos, con los maestros, los obreros, los estudiantes, los campesinos, los indígenas, las amas de casa.


Esta batalla necesita de las manos de todos y Atenco debe saber poner el ejemplo. Necesitamos que todas las posiciones políticas de la izquierda cierren filas por la libertad de los presos políticos y contra las sentencias aberrantes. Necesitamos que nuestro pueblo se vuelva a convertir en una barricada, donde cada actividad nos deje siempre más convencidos de que nuestras armas principales son nuestra unidad y organización, y con ellas, volveremos a vencer.


No nos podemos quedar en el verbo, en las buenas intenciones, hay que tomar la iniciativa y si el que está a nuestro lado se siente derrotado hay que recordarle que aquí, eso es lo que menos cabe.


Cada uno de nosotros debemos desvelarnos si es posible para pensar y repensar en todas las ideas posibles que nos conduzcan a la libertad y también las que logren cercar al enemigo, porque nos tenemos que encargar que mientras no tengamos justicia y continuemos presos y perseguidos, el enemigo tampoco podrá dormir tranquilo e irse por la libre sin que el pueblo le recuerde quién es el verdadero criminal.


La cárcel injusta no será en vano, pero particularmente en éste momento, a los carceleros les tiene que costar más, mucho más. Entonces, aquí, todos los presos políticos y los perseguidos también están convocados a demandar la libertad desde el presidio y el exilio; con cartas, con dibujos, con todas las formas posibles de creatividad y expresión. El pueblo debe saber que en México sí hay perseguidos y presos políticos y los de Atenco, son 13 de los más de 800 presos políticos que resisten en las cárceles de todo México.


En otras palabras, mientras Enrique Peña Nieto, no liberé a los presos políticos, ni estará tranquilo, ni tendrá paz porque donde sea que insista en proyectarse como el “candidato presidencial”, Atenco le recordará que es el candidato más represor y carcelero del pueblo.


Así que nuestras acciones y discusión no se pueden quedar sólo en la defensiva. El tiempo que sea necesario tenemos que poner al enemigo en su lugar.


Todos, los más posibles debemos participar en la marcha por la libertad del 23 de septiembre, porque así como ayer defendimos la tierra y el pueblo se desbordaba de indignación y entusiasmo, la libertad de los nuestros nos convoca con la misma fuerza.


Antes de concluir, quisiera expresarle a mi México que estoy de pie lo mismo para luchar por la libertad que para defender la educación pública que empuñan los maestros más valerosos de éste país, así como el patrimonio energético que sólo es del pueblo y como tal, vamos a defender.


Y a nombre propio y el de mi padre, levanto mi puño por el pueblo boliviano que en estos momentos resiste con ejemplar dignidad, la embestida de los yanquis y sus achichincles racistas. Bolivia no está sola. Compañero y hermano, Evo Morales, estamos contigo.


DE NORTE A SUR, DE ESTE A OESTE, GANAREMOS ESTA LUCHA CUESTE LO QUE CUESTE.


PRESOS POLÍTICOS, LIBERTAD


NI PERDÓN NI OLVIDO, CASTIGO A ENRIQUE PEÑA NIETO Y TODOS LOS REPRESORES


POR ALEXIS Y JAVIER, NI UN MINUTO DE SILECIO, TODA UNA VIDA DE LUCHA


HASTA LA VICTORIA, VENCEREMOS.


América Del Valle

Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra

15 de septiembre, 2008.


3 comentarios:

diablita dijo...

¡HOLA!SOY PAOLA,VOY EN LA UPN,ESTUDIO LA CARRERA DE PEDAGOGIA,SE LO QUE SUCEDIO EN ATENCO,EN LA REUNION DE LA DIGNA RABIA TUVE EL HONOR DE CONOCER ALA SRA. TRINIDAD,MAMA DE AMERICA.

ESTOY CON USTDS PELANDO DESDE MI TRINCHERA PARA QUE LO QUE SUCEDE EN ATENCO Y LA LABOR DE AMERICA Y SU FAMILIA NO SE OLVIDEN NI SE PERDONEN MUCHO MENOS EN LA CASA DE ESTUDIOS DE AMERICA.SUS PALABRAS ME DAN FUERZAS PARA SEGUIR LUCHANDO LES AGRADESCO SU ENTERESA Y LES RECUERDO QUE NO ESTAN SOLOS QUE AUNQUE TENGAMOS TENDENCIAS DE PESAMIENTO DIFERENTE TENEMOS QUE GOLPER CON UN MISMO PUÑO ESTE SUCIO GOBIERNO.GRACIAS POR RESISTIR,RESISTIMOS CON UTDS.SALUDOS FRANTERNALES DE UNA KAMARA BOLCHEVIQUE

mayar dijo...

A todos los y las compas en lucha, en exhilio y en resistencia, desde un pueblo rodeado de cascadas...(saludos del trío)



Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.




Mario Benedetti

Angélica Correa V. dijo...

Querida América del Valle:


He seguido tu huella desde que oí tu nombre de los labios de uno de mis Maestros de la UPN, tu historia me cautivó por muchas razones, pero la que tiene más peso en mi mente es que eres una jovencita muy valiente, a la que respeto y admiro, una niña que defiende causas justas y luchas, cuando debería de estar terminando su universidad, con novio, en fiesta y bailes y disfrutando de su juventud.
Dices bien en tu entrevista en el diario “La Jornada” vives en una realidad que te rebasa, pero es en el conflicto precisamente donde uno adquiere su propio yo, su madurez y su razón de ser.

¡Bien niña valiente, ejemplo de generaciones!, te queda la manera en que en un poema de Nezahualcóyotl a su hija le dice: “Cuan hermosa eres ¡oh hija de príncipes! y cuan suave ó amor deleitoso.

Me conmueve el amor hacia tu padre, cuan orgulloso debe sentirse un padre cuando su hija deja todo por apoyarlo y luchar como un adulto, no en una lucha igual cuerpo a cuerpo, sino contra un sinnúmero de huestes conocidas y desconocidas.

Te admiro y agradezco tu ejemplo que comulga con el testamento que en el libro de Bentio Pérez Galdós, escribiera Pito Pérez: “A los pobres les dejo mi desprecio, porque no toman en un arranque de justicia lo que por derecho les pertenece”.

Cómo es posible que viviendo nosotros en el D:F: y habiendo oído hablar de “lo que pasó en “Atenco” pasemos desapercibid tanta injusticia, impunidad y abuso, creo que haz despertado algo en mi interior de una manera profunda, quizá porque no soy yo la prófuga, ni mi familia la que fue despojada de mucho más que su libertad, en este país donde el peor delito es no tener dinero, poder ni influencias….Y como bien dices donde reina la injusticia y la impunidad. Donde se protege a los delincuentes y se persigue a los oprimidos.

La lucha por la tierra es algo milenario y la ambición de una minoría sobre ella también
Yo como madre, estudiante y trabajadora lucho por que nos devuelvan la dignidad, no que nos den las limosnas de los vales de útiles y uniformes escolares, no con liconsa, sino ¡con empleos y salarios dignos que nos permitan proveer a nuestras familias!.

Bien América, sembradora del pensamiento, ejemplo de la juventud mexicana!!
Bien ¡A la lucha!